jueves, 15 de febrero de 2018

CUEVA DE ZELAIETA -1 (2)







Aún arrastrábamos un sabor agridulce de la anterior visita, así que tocaba volver, y con ganas. Esta vez con la topo bien estudiada y no había otra, tocaba como sea “dar vuelta” a la cavidad.





 Nutrido grupo el que nos juntamos. Subimos el primer resalte y vamos mirando un poco todo y en una zona que no miramos la otra vez vemos un agujero que da paso a una curiosa galería (reflejada en la topo) que seguimos hasta que se hace impenetrable. 






A media altura de la galería  nos apareció un pequeño roedor, creemos que podía ser un lirón, ya que no se dejó fotografiar. Siguiendo por la galería, vemos algunas formaciones, y tocan un par de pasitos divertidos, con arrastrada final hasta que se cierra.






Volvemos a la pequeña sala y dividimos tareas: unos a cambiar la cuerda que encontramos rota la vez anterior, otros bajan el pozo que vimos al final de pequeño meandro lateral descendente, y otros van en busca del paso que teníamos pendiente, paso que esta vez, no tardan en encontrar. Una vez pasada la gatera, vemos 2 pozos y los bajamos. Los dos salen al mismo sitio, a una sala relativamente grande, al igual que el pozo del meandro: Así que los tres pozos dan  a la misma sala.





Miramos varios agujeros y la parte alta que parece que es la que comunica con la calle ( Z-5), aunque no lo pudimos verificar, ya que tras una pequeña escalada, quedaba otra pequeña escalada bastante expuesta. Sala con elegantes rincones.



Vuelta a la pequeña sala, que ya la tenemos como “punto de reunión”, en la que  los demás compañeros ya habían cambiado la cuerda, y salido al exterior por un agujero, que no aparece en la topo, con lo que la cavidad tiene, al menos, 4 bocas.







Los últimos compañeros en bajar fueron los que encontraron el sifón, así que con ello dimos por finalizada la actividad.

Gran trabajo en equipo, una maravilla, no hay duda de que en esta actividad ese compañerismo es lo mejor. Sin ello no habría espeleo, al menos para muchos de nosotros. Un placer y gracias compañer@s.



Quedaría pendiente para otra visita, la galería lateral que parte de la entrada, y se supone que da a otra de las bocas. También queda  intentar ver las nuevas galerías, pero al tiempo, ya que nos quedan aún demasiadas cosas en proyecto, afortunadamente.



Esta vez el sabor era solo dulce, y muy dulce.

jueves, 8 de febrero de 2018

SIMA DE LEZEGALDE








SIMA DE LEZEGALDE

Sima que actúa como desagüe ocasional, cuando el sumidero de Ertzilla, situado algo más arriba, no es capaz de “tragar” todo el agua que recibe, situación que se da tras fuertes y continuas lluvias o fuerte deshielo. Las aguas vuelven a salir poco más abajo del pueblo de Iribas, en el nacedero de Basakaitz.






En los últimos días había llovido bastante y también había nevado, pero ya llevábamos unos días de frio y sol, así que la pasada tarde, decidimos acercarnos a ver como estaba la sima. Como se suponía no entraba agua, pero si que encontramos bastante dentro de la cavidad, bastante más que de costumbre.






 Los gours estaban repletos, y el suelo lleno de charcos o “pequeños lagos”, nos la encontramos diferente a otras veces, con otro aire, más elegante si cabe. El lago final también estaba más crecido, pero lo que más nos llamó la atención fue el ruido del agua que se oía desde arriba, antes de bajar, inusual melodía sonora la que se escuchaba  desde el balcón.






Ya en el lago vimos de donde venía el agua, una regata salía de entre las piedras, poco más arriba del nivel en el que se encontraba el lago.
En anteriores visitas, no teníamos constancia de esa regata, o al menos no nos habíamos dado cuenta.



Por lo demás como siempre, una sima sencilla, pero que no decepciona, y que da bastante juego, elegante ella con sus colores, en especial esos tonos negros, y, esta vez con ese aire diferente, gracias al agua.




Al salir nos esperaba otra grata sorpresa, estaba atardeciendo, y desde abajo de la sima, la vista era sensacional, arboles negros sobre un fondo morado-violeta, y además era noche de luna roja, una peculiar conjunción, espectacular, lástima que las fotos no hagan justicia, pero como ya hemos dicho en otras ocasiones, no se puede todo…..





martes, 6 de febrero de 2018

BERNESKO, CUEVA Y SIMA DE




Volvemos a juntarnos, en este ya conocido aparcamiento del Gorbea, pero  esta vez  aparcamos antes del rio, ya que baja bastante cargado, y por si….

Vamos poco a poco y nos topamos con una batida de jabalí,( empezamos bien),  de la que no habíamos visto señales ( si no hubiéramos subido de otro lado), pero al final hay suerte y la pasamos en el límite, junto al último cazador. Y al poco tras tomar una vieja pista, y cercana al camino, nos encontramos con la boca de la cueva.






Tras la entrada un cómodo vestíbulo, miramos un par de pasos bajos, que nos dejan en pequeñas salas sin continuidad, hasta que llegamos a una sala más grande, con un pequeño pozo y otra sala con pequeño piso superior, curiosa zona y bastante entretenida, lástima que no sea más grande.







Vamos saliendo, pensando que ya habíamos terminado, pero otro paso bajo, nos lleva a otra zona, que resultó muy interesante, curiosas formaciones blancas y zonas con algo de agua, acompañado de alguna gatera, nos hace pasar unos ratos divertidos.

La cueva, al final, resultó más amena y coqueta de lo que esperábamos.





Como aún teníamos tiempo, unos entraron a la sima del mismo nombre, y otros a buscar  unas simas cercanas, encontramos cuatro bocas, de las cuales una habrá que mirar (otra de las bernesko ¿?).





La sima se encuentra al lado de la pista por la que bajamos, sima entretenida con más marcha de la que pensábamos, lo cual siempre viene bien.




Pequeño pozo, nos deja en repisa, de la que continua el pozo con un par de curiosas estrecheces, que hacen que el pocete resulte de lo más divertido. Reinstalamos fraccionamiento. Ya abajo entretenidas galerías , con algún paso que hubo que montar.




Lo cierto es que resultó interesante y curiosa, bastante mejor de lo que parecía, lo cual siempre es de agradecer.