domingo, 18 de marzo de 2018

SIMA ARRAFELA O DE LOS FUSILES



Esta vez, optamos por contenido más visual, ya que en la variedad está el gusto, dicen...
Bonito vídeo, realizado por los compañeros y amigos de Sasitoka, en la visita que hicimos a esta sima...
Elegante cavidad, por cierto




miércoles, 14 de marzo de 2018

NUEVOS ESPELE@S, REENCUENTRO Y OTROS CONDIMENTOS



Arrancamos la mañana con un esperado reencuentro de viejas amistades que hace mucho tiempo sin ver, con nuevas promesas de la espeleo y con los peques dispuestos al desenfreno. Con estos ingredientes sólo se puede disfrutar de un gran día así que nos dirigimos al pueblo más cercano de la cueva y mientras preparamos todo los peques retozan por el pueblo.
Prestos y dispuestos nos vamos a por la cueva que para muchos es su primera vez así que vamos a la expectativa de bautizarlos en la oscuridad.
Ya en la boca los últimos ajustes, almuerzo correspondiente para coger fuerza y las sensaciones se disparan.



Nada más entrar nos encontramos una sala muy bien formada adornada con espeleotemas que la recorremos circularmente.







Encontramos un bajo pasillo que nos hace agacharnos y al poco otra sala que desemboca en una colada la cual se queda como opcional de escalada ya que morirá en una sala de pequeñas dimensiones. Zona de disfrute de los peques y no tan peques donde practican sus primeros bailes con la cuerda.





Con el trabajo hecho retrocedemos nuestros pasos fijándonos en que los murciélagos ya tienen su despertador biológico sonando y es que se encontraban en situación amorosa procreando más murcielaguitos :)
Entre risas y juegos con los peques vamos saliendo. Los riojanos ven a una virgen y al poco Natalia descubre un Geocaché que para los que no estén familiarizados son tesoros que se han escondido en todo el mundo que con pistas hay que encontrarlos con la obligatoriedad de dejarlos cómo estaban o se puede intercambiar por algo de similar valor. Os animo que lo practiquéis que es algo super divertido y mucho más si vas con peques. Os paso las direcciones: http://www.geocachingspain.es/ o la página internacional https://www.geocaching.com



Ya en el exterior un aguacero nos acompaña nuestra vuelta al pueblo pero a mitad del camino, en medio del monte, nos cruzamos con unos agentes que venían por un aviso que alguien del pueblo había dado. Al vernos en familia ven que son exagerados los términos del aviso así que proseguimos el camino cruzándonos con más agentes, sorprendidos por la anécdota volvemos a los coches comentado lo sucedido.

Magnífica mañana que ha arrogado grandes momentos y anécdotas.


martes, 13 de marzo de 2018

MAIRULEGORRETA- SIMA DE MADI

                         MAIRU




                 SIMA DE MADI
Como suele ser habitual, volvemos a juntarnos en el aparcamiento de Mairulegorreta, definitivamente Mairu, ya que parece se va fraguando esa amistad. Y, como también nos suele ocurrir últimamente, la nieve nos acompaña, por lo que dejamos los coches en el aparcamiento anterior al habitual, ya un clásico, pues el rio baja una vez más bastante crecidito. Al menos la estampa resulta pintoresca, y también parece nos hemos acostumbrando, no hay otra…

Variopinto y profuso grupo, el que nos juntamos esta vez, que hace sea, una interesante combinación, dando como resultado un buen grupo, tal y como cabía esperar





Poco a poco las cuesta, y al rato en la boca, foto de rigor, picar un poco y para adentro, que para eso hemos venido…
Aparte de nieve, esta vez en la entrada de Mairu había más agua que de costumbre, y , al poco ya estamos en la plaza de toros, cuyo gour se encontraba “exuberante”….
Desde aquí, por la sala de los bloques, llegamos al resalte que da paso a la galería del rosario, ponemos una cuerda por si alguien necesita, pero todos muy bien, y superan el resalte sin mayor problema..
Vamos viendo diferentes cosas, bastante interesantes algunas, por cierto, hasta llegar a la plaza de las 6 calles, desde donde vamos en dirección a la sima de Madi.





Pasamos por el elefante, con su tristemente oreja rota, y vamos por la gatera hasta el meandro que nos lleva a la sima, meandro estrecho, pero muy elegante. Unos van por abajo, otros vamos por arriba, nos cruzamos…. juguetón el, vamos….

Ponemos una cuerda auxiliar para llegar al pasamanos, ya que siempre es mejor curarse en salud, y, vamos bajando los 2 resaltes, hasta la base del pozo, en la calle San Idelfonso.
Saltos cortos, pero elegantes, en uno de los cuales se mete el río mediante otro salto, pero eso será otra historia…
Pasamos por debajo del pozo del Chivo, donde paramos un poco,  pequeño tentempié, y merecido claro, ya que el grupo va de primera.





Desde aquí a la cascada a través del cauce, como esta vez no había prisa, bajamos a verla, y no solo el “jovencito” que nos acompañaba, si no varios más, nos dejamos llevar por ese “espíritu de niños “ que a veces se nos escapa ( pero solo un poco, eh ), y a la cascada, y es que no lo podemos evitar….
Pasamos por detrás de ella, y de lado, y como no podía ser de otra manera, más de uno acabamos  un “pelin mojados “, pero tampoco lo vamos a negar, que si no sería por estos momentos…





Acabado ya el chapoteo, toca subir la cuesta hasta peña grande, y visita a la galería de los caracoles, una de nuestras galerías favoritas, y de las  que no defraudan.
Algún componente del grupo, ya empieza a acusar cansancio, y algún otro, frío por el  remojón, así que poco a poco vamos saliendo, pasamos por la sala del reloj, llamativo él, y, ya de los gours, que curiosamente tenían menos agua que la vez anterior, vamos para afuera.





Paseíto hasta el coche para terminar y café de rigor en Goipegui, y para algunos, acompañado de su famoso bizcocho..

Otra buena jornada, sin duda.

jueves, 8 de marzo de 2018

LA SARGA – EN BUSCA DE LA SALA PERDIDA

la sarga 





 EN BUSCA DE LA SALA PERDIDA 
Esta vez volvemos a la sarga, teníamos trabajo pendiente, varios compañeros nos contaron, que no recuerdan donde, pero vieron una “sala sorpresa”, que no han vuelto a ver, ni recuerdan bien por donde estaba, pero nos aseguran que haberla, “haila”.

Pese a alguna baja a última hora, nutrido grupo el que nos juntamos, y con ganas, que al final es lo que cuenta.





                 La llegada al aparcamiento resultó divertida, había más nieve de la que pensábamos en la pista, lo que hizo que los coches patinaran, y al final hubo que optar por usar el método de tracción manual, es decir, palos bajo las ruedas, y a empujar, pero conseguimos llegar al aparcamiento.
Desde este, el “paseo” hasta la sima, nos lleva unos 50 minutos, aunque es mayormente cuesta abajo, la nieve nos frena el paso, además de algunos, que no sabe aguantar sin tirar bolas, pero eso sí,  hay que ver como se lo pasan…
Ya en la boca, Patxi instala la primera línea, por la que ya habíamos bajado otras veces, y Antonio ve dos spits por otro sitio, por el que monta la segunda vía, que resultó más elegante y directa.





  
 Ya abajo, otro salto de unos 8 metros nos deja en la zona de las galerías. Aquí, Santi y Isma, bajan por un agujero que teníamos pendiente mirar, resultó ser un pozo de unos 25 metros, que comunicaba con el desfondado de la entrada.
De la base del pozo, continuamos por una galería, que estaba balizada y con la curiosidad de que  , colgaban unos cuatro murciélagos en la cuerda de la baliza, singular cuando menos .





Ya aquí, división de tareas, unos fueron a enseñar a Jose las distintas galerías, otros, a mirar por la sima si encontraban la sala, y el resto a otro pozo que teníamos pendiente y que soplaba un poco. En el pozo nos quedamos cuatro personas, en principio 2que bajan y 2 de apoyo, ya que el pozo es estrecho, muy estrecho. Hacia los 35 metros el pozo se colapsa, y hubo que desobstruir para continuar unos 10 metros más, hasta zona impracticable, en la que se desobstruyo, pero sin resultados,  eso sí, se seguía notando algo de aire. Pero la hora mandaba, y según habíamos acordado con el resto de compañeros, tocaba salir, y lo primero es lo primero.






Por otro lado, mientras los de abajo sudaban quitando piedras, el “equipo de apoyo” tenía que hacer uso de la manta, para no pasar frío, eso sí, ahí estuvieron para ayudar y apoyar en todo lo que hiciese falta. Eso también es  espeleo, y de la buena…
Los compañeros que fueron a investigar por la cavidad, tampoco encontraron nada, y salieron poco después de los que fueron a ver la cueva, y que también miraron un poco de paso, claro. Estos primeros según salían desmontaban una línea, según lo acordado, ya que a los compañeros que se  quedaron en el pozo, les tocaba cargar con la mayor parte de las cosas. 




Estos salieron los últimos, ya de noche, y entre los petates y la nieve, tardaron como 1 hora 20 minutos en llegar al coche.
Un día fabuloso y trabajoso para algunos, que les toco sudar de lo lindo. Y como olvidar a nuestro compañero Jose, que a sus 75 años, recorrió toda la cueva y bajo y subió por las cuerdas como un auténtico chaval.




Se dice que cuando algo suena mucho o se reitera en demasía, a veces  pasa a ser un mito, y que a su vez este, puede acabar convirtiéndose en leyenda……..

Y, como no creemos mucho en estas cosas…. Habrá que volver a ver si por fin damos con la ya famosa sala, y lo que surja, claro.